Hoy te traigo una receta que no pasa desapercibida: Pan de trigo sarraceno con carbón activado. Un pan oscuro, esponjoso y sin gluten, hecho con harina de trigo sarraceno y un ingrediente poco habitual en la cocina: carbón activado.
El resultado es un pan saludable, digestivo y con un aspecto único que sorprende a cualquiera.
Pan de trigo sarraceno con carbón activado
El trigo sarraceno, aunque se llame así, no es un cereal sino un pseudocereal, naturalmente libre de gluten y rico en proteínas, fibra y minerales como el magnesio. Es una de las harinas más utilizadas en panes sin gluten porque aporta una textura firme y un sabor suave y agradable.
Por su parte, el carbón activado se ha usado durante siglos como apoyo digestivo y depurativo. En pequeñas cantidades, no solo le da al pan ese color negro intenso y elegante, sino que también suma un toque curioso y diferente a la receta.
Si buscas un pan que sea ligero, nutritivo y diferente, esta receta te va a encantar.
Ingredientes
- 400 g de harina de trigo sarraceno
- 300 ml de agua tibia (aprox.)
- 6 g de levadura seca de panadería (o 15 g de fresca)
- ½ cucharadita de azúcar mascavado, panela o miel (para activar la levadura)
- 1 cucharadita de sal marina
- 2 cucharaditas de psyllium en polvo (para dar elasticidad)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de carbón activado
Paso a paso
- Activa la levadura. Disuelve la levadura en un poco del agua tibia junto con el azúcar o miel. Deja reposar unos 10 minutos hasta que haga espuma.
- Mezcla los ingredientes secos. En un bol grande, combina la harina de trigo sarraceno, el psyllium en polvo, la sal y el carbón activado.
- Añade los líquidos. Incorpora el aceite de oliva, la mezcla de levadura y poco a poco el resto del agua tibia. Remueve bien hasta obtener una masa homogénea y ligeramente pegajosa.
- Deja reposar la masa. Tapa el bol con un paño húmedo y deja fermentar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que la masa duplique su tamaño.
- Forma el pan. Coloca la masa en un molde para pan previamente engrasado o forrado con papel de horno.
- Segunda fermentación. Deja reposar de nuevo 30 minutos.
- Hornea. Precalienta el horno a 180 °C. Hornea el pan durante 40–45 minutos, hasta que la corteza esté firme.
- Deja enfriar. Saca el pan del horno, desmóldalo y deja que se enfríe completamente sobre una rejilla antes de cortarlo.
Propiedades del carbón activado en la cocina
- Apoyo digestivo: tradicionalmente usado para aliviar gases e hinchazón.
- Efecto depurativo: ayuda a atrapar toxinas en el sistema digestivo.
- Toque estético: aporta un color negro intenso que convierte a este pan en una receta sorprendente y muy visual.
Nota importante!: siempre se usa en pequeñas cantidades y de origen alimentario. No es lo mismo que el carbón de barbacoa.